Les voy a hablar de uno de los mejores jugadores brasileños de todos los tiempos, Gerson De Oliveira.
Gerson fue un futbolista brasileño de los años 60 y de los años 70. Jugaba de centrocampista, como enlace, siendo el organizador del equipo. El era el auténtico cerebro, de todos los equipos en los que jugó. Movía el juego a su antojo, dando unas asistencias de auténtico lujo, en corto y en largo, eran pases milimetrados a sus compañeros. Pero no sólo era un cerebro, sino que tenía un talento espectacular, para mediante un recorte, dejar tirado al contrario, sin el moverse del mismo sitio. No corría mucho, pero no le hacía falta, ya que la velocidad la tenía en la cabeza. También era un auténtico especialista en los tiros libres. Si en el apartado ofensivo era un jugador de otra galaxia, en el defensivo, no se quedaba atrás, ya que robaba balones como si fuera un destructor de juego. Lo malo es que tenía muy mal carácter, ya que cuando la tomaba con alguno, te podía hacer una entrada criminal, sin venir a cuento o increpar a rivales. Compensaba eso, con la grandísima capacidad de liderazgo, mandando y ordenando a todos sus compañeros, como si fuera el entrenador. Un auténtico general.
Empezó jugando en el Flamengo en 1959. En el club de Rio de Janeiro jugaría cuatro temporadas, ganando tres torneos Rio de Janeiro-Sao Paulo en 1961 y 1964 y el Campeonato Carioca de 1963. En 1963 se mudaría a uno de los múltiples clubs de Rio de Janeiro, el Botafogo. En el club de la "estrella solitaria" jugaría seis temporadas maravillosas, en las que ganaría el Torneo Rio de Janeiro-Sao Paulo en 1964 y 1966, el Campeonato Carioca en 1967 y 1968 y la Taça (Copa en portugués) de Brasil en 1968. Jugaría al lado de leyendas como Nilton Santos, Zagallo, Garrincha y Jairzinho. En 1969 ficharía por el Sao Paulo, ya que Botafogo vendió a todos sus mejores jugadores. En el conjunto paulista jugaría tres temporadas, ganando el Campeonato Paulista de 1970 y 1971. Dejaría Sao Paulo y volvería a Rio de Janeiro, donde había pasado toda su carrera, para fichar por el Fluminense en 1972. En el Flu jugaría dos temporadas, ganando el Campeonato Carioca de 1973. Sorprendería a propios y extraños, retirándose en 1974, a la edad de 33 años. Dijo que quería dedicarse en cuerpo y alma a su familia.
Con la selección brasileña jugaría el Mundial de 1966, en el que la verde amarella se eliminaría en primera fase, en un grupo en el que estaban Portugal y Hungría, que fueron las que pasaron de ronda. No fue un fracaso, ya que Portugal y Hungría eran muy buenas selecciones, pero si una decepción, ya que en la canarinha estaban jugadores de la talla de Pelé, Garrincha, Djalma Santos, Tostao, Jairzinho y el propio Gerson. Y su último torneo sería el Mundial de 1970, ya sin Garrincha ni Djalma Santos, pero con la entrada de Carlos Alberto y Rivelino. Fue un equipo maravilloso, que se proclamó campeón, con un fútbol maravilloso de toque y ofensivo, comandado por los "Cinco dieces" (Pelé, Tostao, Rivelino, Jairzinho y el propio Gerson) y entrenado por Mario Zagallo. Uno de las mejores selecciones de todos los tiempos. Gerson no jugaría el Mundial de 1962, por lesión.
Gerson uno de las mayores leyendas de Brasil y se puede decir que uno de los mejores centrocampistas de todos los tiempos. Derrochaba talento ofensivo y entrega defensiva y con un liderazgo, que aunque no llevara el brazalete de capitán, mandada mas que el propio capitán, siendo la extensión del entrenador en el campo. Curiosamente luego no se dedicó a entrenar, sino a retransmitir partidos, hasta la muerte de su hija. Eso le marcó mucho, ya que dejó ese trabajo, para dedicarse a ayudar a los niños marginales que abundan en Brasil. Parece que dentro de ese ogro, había un gran corazón.

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