viernes, 13 de enero de 2017

MAURO SILVA, EL DESTRUCTOR DE JUEGO MAS INFRAVALORADO DE TODOS LOS TIEMPOS





Les voy a hablar de uno de los mejores jugadores, de la historia del Deportivo de la Coruña, Mauro Silva.

Mauro Silva fue un futbolista brasileño, de los años 90 y la primera década de este siglo. Se trata de uno de los jugadores mas infravalorados de todos los tiempos. Jugaba como centrocampista defensivo o como los británicos llaman, un "stopper". Era un auténtico especialista en robar balones. Si un contrario pasaba a su lado, sabía que Mauro Silva, le acabaría quitando el balón. Tenía una forma muy curiosa de arrebatar el balón a su oponente y es que metía el culo y de ahí no pasaba nadie. Esa forma tan curiosa, también era efectiva al 100% y además muy limpia, ya que jamás cometía falta sobre nadie. Era una maravilla verle robar balones. También tenía un físico privilegiado, ya que si bien no tenía mucha velocidad, sabía compensarla con una colocación excelente y no paraba de correr durante los 90 minutos. Su labor era solo defensiva, pero no desentonaba con el balón en los pies, ya que si bien, no subía al ataque, si que usaba su técnica, para que no le robaran el balón y entregarlo de forma sencilla, efectiva y sin complicarse. Era todo un ejemplo a seguir por los demás, por ser todo un líder, buen compañero y nunca tenía malas palabras para nadie. Un jugador que siendo uno de los mejores jugadores de su equipo, por ser una pieza indispensable, no estaba considerado como tal, porque el hacía el trabajo sucio, ese que nunca se valora. Un excelente jugador, en la sombra.

Empezó jugando en el Guaraní en 1988, pero al jugar solamente un partido en dos temporadas, se marcharía al Bragantino en 1990. Allí jugaría dos temporadas, llamando la atención de Europa. Ficharía por el Deportivo de la Coruña en 1992, junto a su compatriota Bebeto. Allí es donde empieza la leyenda de Mauro Silva, ya que jugaría el resto de su carrera en la ciudad gallega y se convertiría en uno de los mejores jugadores que han vestido la camiseta blanquiazul. Los primeros años serían los años del "Superdepor" entrenado por Arsenio Iglesias y con jugadores de la talla de Liaño, Nando, Djukic, Fran, Aldana, Voro, Donato, Bebeto, Manjarín y el propio Mauro Silva, con los que conseguirían ganar la Copa del Rey de 1995 y la Supercopa del mismo año y estar a punto de ganar hasta la Liga. La revelación de esos años, sin lugar a dudas, que se convirtió en realidad, quedando en tercera y segunda posición de la liga, durante tres años. Pero todo gran equipo tiene su final, porque después vendrían malos años para el conjunto deportivista.

Con la entrada de la ley Bosman, a Lendoiro se fue la cabeza y empezó a derrochar el dinero sin sentido alguno. Fichajes carísimos que se estrellaron estrepitosamente, como Milovanovic, Renaldo, Kouba, Madar, Bassir, Rufai, Abreu, Luizao y Hadji. Aunque también haría buenas contrataciones como las de Rivaldo, Martins, Naybet, Songo'o, Flavio Conceiçao, Djalminha y Scaloni. No sería hasta la llegada de Javier Irureta, cuando volverían los tiempos del "Superdepor". En 1999, se clasificarían para la Copa de la Uefa y en el 2000 harían historia, al ganar por primera vez en su historia, la Liga. A ese éxito hay que añadir la Supercopa del mismo año. Un equipazo con jugadores de la talla de Songo'o, Naybet, Romero, Schurrer, Manuel Pablo, Victor, Djalminha, Donato, Flavio Conceiçao, Fran, Makaay y el propio Mauro Silva. Los siguientes años serían los de la consolidación, convirtiéndose en uno de los grandes de España, con participaciones en la Liga de Campeones y ganando la Copa del Rey de 2002 y la Supercopa del mismo año, con gente como Molina, Diego Tristán, Valerón, Sergio, mas los campeones de Liga, menos Flavio, Songo'o y Schurrer. Tras convertirse en una gran leyenda, no sólo del Deportivo, sino de la Liga Española, se retiraría del fútbol  en 2005 (junto a otro símbolo, el capitán Fran), a la edad de 37 años.

Con la selección brasileña jugaría la Copa América de 1991, en la que sería segundo, en el extraño sistema para decidir el campeón, ya que jugaron cuatro equipos en un mismo grupo. El Mundial de 1994, donde serían campeones, tras derrotar en la final a Italia, a los penaltis. Cuesta entender, porque ya no volvería a ser llamado para la canarinha, ya que era uno de los mejores jugadores brasileños. 

Mauro Silva, un jugador que jamás tuvo el reconocimiento que merecía, ya que fue uno de los mejores jugadores de su país y sólo fue llamado para el Mundial de 1994. Pero a Mauro Silva, eso le daba igual, porque el brillaba en la sombra y tenía el reconocimiento de todos los entrenadores y de toda la gente que entiende de fútbol. Pero ya sabemos lo que pasa con este tipo de jugadores y encima que tienen una vida normal, sin dar titulares morbosos a la prensa sensacionalista, que al final te dan de lado, ya que parece ser que lo que no interesa, es el propio fútbol en si, como deporte. Mauro Silva, el destructor de juego mas infravalorado de todos los tiempos. 

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