Les voy a hablar de un jugador que significó mucho, para la historia política del Brasil de los 80. Tenía una cosa buena, que era su cultura y su implicación política y la mala, es su adicción enfermiza al alcohol y al tabaco.
Sócrates es de los mejores jugadores de la historia de Brasil. Fue un maravilloso mediapunta de finales de los años 70 y la década de los 80. Era altísimo para la posición que ocupaba en el campo, ya que no es habitual ver centrocampistas de 1,92 cm de altura. Tenía una clase enorme con el balón en los pies y una excelente visión de juego, dando grandes asistencias a sus compañeros. También tenía una enorme llegada a portería, marcando muchos goles. Por supuesto, dominaba el juego aéreo a la perfección, dada su altura. Y leía perfectamente el juego, siempre con pausa y cabeza. No se complicaba jamás. Un jugadorazo.
Empezó jugando en el Botafogo, en 1974. En Rio de Janeiro jugaría cuatro temporadas. Su buen hacer, le valió para fichar por uno de los equipos mas populares del país carioca, el Corinthians, en 1978.
En el Corinthians, disfrutaría de sus mejores años como futbolista. En la ciudad de Sao Paulo, jugaría seis años, en los que ganaría tres campeonatos paulistas, en 1979, 1982 y 1983. Pero su importancia en Sao Paulo y en todo Brasil, no solo fue futbolística.
El director técnico, Atilson Monteiro y los futbolistas del Corinthians, con Sócrates a la cabeza, crearon un movimiento llamado, "Democracia Corinthiana". Consistía en que cualquier decisión que se tuviera que tomar en el equipo, aunque fuera de lo mas simple, se sometía a votación. Ante esta democracia de verdad (solo vista en la Grecia Antigua), a estos singulares jugadores no se les ocurrió otra cosa, que llevar su maravillosa democracia, a niveles políticos.
Hay que recordar que Brasil vivía una dictadura, desde 1964, pero en 1982, a los generales del ejército, se les ocurrió calmar los nervios de los brasileños, concediendo las elecciones que pedían. Tuvo su trampa, ya que en las elecciones, solo se podía votar para cualquier puesto del gobierno, menos el de presidente. En 1982, en las elecciones para gobernador de Sao Paulo, los jugadores llevaron en sus camisetas, mensajes como "Democracia ya" o lo que pone en una de las fotos, "Día 15, vote". A raíz de ese día, llevaron todos los días, el lema "Democracia Corinthiana".
Desde que se empezó a usar la "Democracia Corinthiana", el conjunto paulista acabó con la deuda que acarreaba y encima logró estar en superávit. Pero llegó el momento decisivo, la izquierda perdió, y fue nombrado presidente de la República de Brasil, Tancredo Neves, un monigote al servicio de la dictadura militar. Esto fue el fin de la "Democracia Corinthiana", ya que también perdió el control del Corinthians, que volvió al sistema habitual en los clubes.
Ante semejante panorama, Sócrates, harto de no lograr la democracia en su país, se marchó de Brasil, rumbo a Italia. Fichó por la Fiorentina, en 1984. Sócrates, pese a tener 30 años, por aquella época, no consiguió aclimatarse jamás, al país transalpino, ya que estaba acostumbrado al calor térmico y humano, del país carioca y sobre todo, a las fiestas que allí se celebraban. Solo jugaría un año en Florencia, retornando a su Brasil amado, en 1985. Curiosamente, con Sócrates en el extranjero, acabó la dictadura y empezó la democracia en Brasil.
Ficharía por el Flamengo, pero ya no sería el mismo jugador de antaño. Tras pasar por Santos y Botafogo, en los que casi ni jugó, se retiró del fútbol en 1989, a la edad de 35 años.
En la seleçao jugaría los Mundiales de 1982, en el que caería en segunda fase y el de 1986, en el que caería en cuartos de final, ante Francia. Pese a no lograr nada, la verde amarela, fue una de las mejores selecciones de los años 80, haciendo un fútbol delicioso y liderada en el césped por el genial Zico y el mismo Sócrates. Este fue el final del jogo bonito, de la seleçao brasilera.
Datos curiosos:
A Sócrates le apodaban el "Doctor", porque de verdad se sacó el doctorado en medicina, por la Universidad de Sao Paulo, en 1977.
El hermano de Sócrates era el también futbolista, Raí, que triunfara en los años 90, en el Sao Paulo y en el Paris Saint Germain.
Sócrates era una persona muy culta, como habéis visto. Había estado estudiando medicina y logrando sacarse el doctorado, mientras jugaba al fútbol. Estaba implicadísimo en temas políticos, siendo su ideología de izquierdas. No quería saber nada de mediatismos, ganándose su propio sueldo, sin marketing ni cosas capitalistas. Y por supuesto era un consumado lector de libros. Cual era su gran defecto? Que era adicto al alcohol y al tabaco y a las fiestas. Cuando no jugaba al fútbol o leía, pues estaba de fiesta. Llevaba una vida de diversión continua, haciendo lo que le daba la gana, sin escuchar los consejos de su familia y amigos. El decía que era feliz así, aunque sabía que esa vida, le acabaría matando. Que curiosidad, el, siendo doctor y hasta llegando a ejercer de ello, no hacía nada por cuidarse.
Y así fue, un 4 de Diciembre de 2011, la muerte se llevaría a este genio incomprendido, con una personalidad muy suya, a la edad de 57 años y con una mujer y seis hijos. Ese día moría el hombre, pero nacía la leyenda de Sócrates. Ese hombre que fue futbolista y tuvo una vida muy descuidada, haciendo lo que le daba la gana, pero una persona que casi logra, cambiar el destino de un país. Sócrates nos enseñó, que si nos unimos como pueblo, podemos hacer frente (o por lo menos intentarlo), a cualquier energúmeno que nos haga la vida imposible y sobre todo nos enseñó, lo que de verdad es, la verdadera democracia. Grandísimo el Doctor Sócrates.

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