jueves, 1 de septiembre de 2016

FRITZ WALTER, CAPITÁN DE LA RFA EN EL MILAGRO DE BERNA





Les voy a hablar de uno de los grandes mitos de Alemania, Fritz Walter.

Fritz Walter fue un futbolista alemán, de los años 40 y 50. Jugaba de interior (mediapunta). Era un futbolista completísimo, siendo el amo del centro del campo, defendiendo, atacando, elaborando el juego y hasta marcando goles. El jugador total. Un jugador sensacional, que además siempre era el capitán de sus equipos, porque poseía un carácter y un liderazgo espectacular, tirando de sus equipos y solucionando cualquier problema fuera del césped, con talante y amabilidad.

Jugó toda su carrera en el Kaiserslautern, desde 1937 hasta 1959, con el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial. Ganaría el campeonato de la RFA (República Federal Alemana) de 1951 y 1953. Se convirtió en el mejor jugador de la historia de su equipo. Tanto es así, que el propio club puso de nombre a su estadio en 1985, Fritz Walter Stadion. Pero no queda ahí la cosa, sino que también es un mito de toda Alemania. 

Con la selección de la RFA (Alemania Occidental) jugaría el Mundial de 1954, en el que serían campeones, tras derrotar a Hungría. A ese partido se le llamó el "Milagro de Berna", porque Hungría era conocida como los "Magyares Magníficos", con futbolistas de la talla de Puskas, Czibor, Kocsis, Grosics, Boszik y Hidegkuti, que les convertía en la mejor selección del mundo. Pues bien, Fritz Walter, Helmut Rhan y compañía iban perdiendo 2-0, nada mas empezar el partido y de repente se puso a llover fuerte. La National Mannschaft empató el partido y en la segunda parte marcó el tercer gol que le daba el triunfo. Y es que los húngaros llevaban botas normales, pero los de Alemania Occidental llevaban botas de tacos de aluminio intercambiables, hechas por el creador de Adidas, Adolf (Adi) Dassler. Esas botas les daba una gran estabilidad, en los terrenos de juego embarrados. También se ha dicho que los alemanes se doparon, pero eso lo dejamos para los conspiranoicos. 
También jugaría el Mundial de 1958, en el que quedarían en cuarta posición, tras perder la final de consolación contra la Francia de Kopa y Fontaine. 

En el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial, participó como paracaidista nazi, pero fue apresado por los estadounidenses y dado a las tropas soviéticas. Un día Fritz, vio que los soldados soviéticos estaban jugando a fútbol y se ofreció a jugar. Al ver lo bueno que era, un soldado húngaro le libro de ser prisionero. Al enfermar de malaria, fue enviado a Alemania y allí siguió jugando al fútbol, hasta convertirse en mito del fútbol germano. Un futbolista que jugaba mejor con lluvia.

Antes de que digáis nada, Fritz Walter era nazi o no le quedó mas remedio que unirse a los nacionalsocialistas para salvar su vida? Eso es algo que nunca sabremos. Yo apuesto a que no lo era, ya que trabajó en la rehabilitación de los presos y dio dinero a los jugadores húngaros exiliados, debido a que tuvieron que huir de su país, tras la entrada de los tanques soviéticos en 1956. Y es que nunca olvidó que los magyares le salvaron la vida. Un gran hombre y todo un caballero. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario