Frantisek Planicka fue uno de los mejores jugadores de la historia de Checoslovaquia (hoy en día República Checa y Eslovaquia) y uno de los mejores porteros de la historia del fútbol.
Planicka fue un portero de estatura muy baja, 1,72 cm de altura. Suplía su baja estatura con unos reflejos y estiradas felinas. Esto le hizo tener el apodo del "Gato de Praga".
Jugó toda su carrera en el Slavia de Praga, de 1923 a 1938. Con el Slavia ganó 8 títulos de Liga y una Copa Mitropa (antecesora de la Copa de Europa). Como curiosidad hay que decir, que en la vuelta de las semifinales de la Copa Mitropa de 1932, contra la Juventus, en Turín, los aficionados bianconeros lanzaron piedras desde la grada. Una de esas piedras dió a Planicka en la cabeza y por poco lo mata. Así que obviamente el gato de Praga, se fue del partido a los vestuarios para ser atendido. El Slavia como protesta abandonó el partido y fueron descalificados del torneo.
Con la selección jugó el Mundial de 1934 (celebrado en Italia), que quedó segundo al perder frente a los anfitriones. Planicka era el capitán de los checoslovacos. Cuando el partido iba empate a 1, Planicka se dejó marcar un gol, porque sabía que Mussolini, dictador del Reino de Italia (en esa época todavía era Reino y no República), amenazó a los jugadores con matarlos si no eran los campeones del torneo. Así que ese gran gesto que tuvo, sacrificando a su país por la vida de los italianos, no fue olvidado por Schiavo, que fue el autor del gol que dio la victoria al conjunto transalpino. Planicka en su casa de Praga, recibió la medalla de campeón del Mundial, con una carta que ponía: "Gracias por salvarnos la vida, esta medalla es para ti". Quién envío esa carta con su regalo? Obviamente fue Schiavo.
Planicka también jugó el Mundial de 1938, celebrado en Francia, en el que Checoslovaquia fue eliminada en cuartos de final por la Brasil de Leonidas. Un partido que fue muy bronco y en el que hubo muchos expulsados por entradas durísimas, que lesionaron a varios jugadores. Ese partido fue conocido como la "Batalla de Burdeos". En él acabaron lesionados entre otros, Leonidas (la gran estrella brasileña) y Planicka (con un brazo roto), pero no abandonó el partido. Se jugó el replay dos días más tarde, con las dos estrellas recuperadas y ganó Brasil. Después de la eliminación de Checoslovaquia, Planicka decidió poner punto y final a su brillantísima carrera, con 34 años de edad.
Como curiosidad, cuando murió Planicka el 20 de Julio de 1996, a la edad de 92 años, el extremo Karel Poborsky, que había sido fichado por el Manchester United, por la grandísima Eurocopa que acababa de jugar, paralizó la firma del fichaje, para poder ir al funeral de Planicka.
Planicka uno de los mejores porteros de todos los tiempos, pero sobre todo una gran persona, que decidió salvar la vida de unos seres humanos, aunque eso conllevara la derrota de su país. Ese detalle fue reconocido por la Unesco, que en 1985 le concedió el Premio al Juego Limpio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario