Les voy a hablar de uno de los mejores jugadores de la historia de Japón, Hidetoshi Nakata.
Nakata fue un futbolista japonés de finales de los años 90 y la primera mitad de la primera década de este siglo. ¿Es uno de los mejores jugadores de la historia del país del sol naciente o solo se trata de un producto de marketing? Las dos cosas. Era un producto de marketing, porque al ser japonés, llevar el pelo teñido de amarillo o de rojo y encima hacer trabajos como modelo fotográfico, generaba un boom mediático espectacular, no sólo en Japón, sino en toda Asia, ya que significaba el crecimiento del fútbol asiático en el mundo. Fuese por donde fuese, Nakata acarreaba millones de fans japoneses, que le seguían a todas partes y eso lo aprovechaban todos los equipos en los que jugó, con venta de camisetas y demás productos del merchandising. Lo llamaban el Beckham asiático y con razón, porque casi generaba las mismas ganancias, que el centrocampista inglés.
Pero Nakata también era un excepcional futbolista. Jugaba de centrocampista, actuando normalmente como mediapunta o enlace. Tenía talento y habilidad para irse de los contrarios, con su grandísima clase. Pero no destacaba en eso, sino que era un gran creador de juego, llevando el tempo y el control de su equipo y dando grandes asistencias a sus compañeros. Tenía mucha templanza para manejar el partido a su antojo y un talento a la altura de las grandes estrellas. ¿Porque no triunfó en el mundo del fútbol? Puede ser por todo el marketing que acarreaba y el estrés que puede producir eso, o puede ser también por su tremenda frialdad, que le hacía desaparecer muchas veces de los partidos. El hecho es que no dio lo que se esperaba de él.
Empezó jugando en su país en 1995, en el Bellmare Hiratsuka. Allí jugaría cuatro años en los que ganaría la Recopa Asiática de 1996. Tras llamar la atención de Europa, en el Mundial de 1998, fichó por el Perugia italiano. Allí jugaría una temporada y media, siendo la gran estrella de su equipo y metiendo diez goles en una temporada, cosa muy extraña en él. Esto y el marketing que generaba, hizo que la Roma lo fichara en enero del 2000, pagando 21 millones de euros, una cifra muy alta, para un jugador desconocido como él. En la "loba" jugaría una temporada y media, en la que ganaría el Scudetto del 2001, de la mano del técnico Fabio Capello y con jugadores de la talla de Totti, Batistuta, Montella, Cafú, Aldair, Candela, Samuel, Delvecchio y el propio Nakata. El nipón fue titular indiscutible en su primera temporada, pero en la segunda (en la que ganó la Serie A), jugó muy poco.
El hecho que la Roma se convirtiera en un grande, en la Italia de inicios del siglo XXI, hizo que Nakata tuviera que marcharse de ese equipo, tras perder protagonismo. Sería fichado por el Parma en 2001, que ya no era el de antaño, por culpa de la quiebra de la Parmalat, pero que que pudo gastarse 28 millones de euros en Nakata, viendo un filón, mas que en lo deportivo, en lo económico, ya que era un jugador que te generaba ingresos con su sola presencia. En el conjunto parmesano jugaría dos temporadas y media, en las que ganaría la Coppa de 2002. Sus dos primeras temporadas serían buenas a nivel individual, pero en la tercera casi ni jugaría, porque el reciente fichaje de Morfeo (otro jugador que pudo dar mucho mas de lo que dio), le quitaría el puesto en el once titular. Nakata se marcharía cedido al Bolonia en enero de 2004, donde jugaría hasta final de temporada, pero ya no volvería al Parma, sino que se marcharía a la Fiorentina en el verano de 2004. Pese a que el conjunto de Florencia era un recién ascendido, Nakata jugaría poco, con lo cual se marcharía cedido al Bolton en 2005, con el que jugaría toda la temporada. Contra todo pronostico y teniendo solo 29 años de edad, anunció su retirada del fútbol en 2006, para dedicarse a la moda y a los negocios, que es donde al parecer se sentía mas a gusto.
En la selección de Japón jugaría los Juegos Olímpicos de 1996, en los que se eliminarían en primera fase, en un grupo donde estaban Brasil y Nigeria. El Mundial de 1998, donde los nipones se eliminarían en primera fase. Los Juegos Olímpicos del 2000, donde llegarían a los cuartos de final, en donde serían eliminados por Estados Unidos. La Copa Confederaciones de 2001, en la que darían la sorpresa quedando segundos, cayendo en la final ante Francia. El Mundial de 2002, celebrado en Corea del Sur y en el propio Japón, en donde el país del sol naciente, llegaría a los octavos de final, cayendo ante Turquía, que sería tercera del torneo y una de las grandes revelaciones. Esa selección japonesa era un equipo que jugaba muy bien al fútbol, pero muy flojo en defensa, con jugadores de la talla de Inamoto, Ono, Kawaguchi y el propio Nakata. Y su último torneo sería el Mundial de 2006, en el que se eliminarían en primera fase.
Nakata un jugador con un talento para ser una gran estrella, pero que al final se quedó en un buen jugador. Se puede decir que gracias a el, la gente se empezó a interesar por el fútbol nipón. Y el propio país, se centró en intentar ser una potencia en el deporte rey.

Si bien el marketing y su imagen pública jugaron un papel importante en su fama, Hidetoshi Nakata fue mucho más que un simple producto de marketing. Sus logros en el campo, su habilidad técnica, y su papel como pionero del fútbol japonés en Europa lo confirman como uno de los grandes jugadores de su generación. Su influencia y legado en el fútbol asiático son innegables, y su impacto va más allá de las tácticas de marketing que también ayudaron a elevar su perfil.
ResponderEliminar