viernes, 18 de noviembre de 2016

BERND SCHNEIDER, EL ALEMÁN QUE JUGABA COMO UN BRASILEÑO





Les voy a hablar de uno de los mejores jugadores, con mas talento que ha dado Alemania, Bernd Schneider.


Bernd Schneider fue un futbolista alemán de los años 90 y la primera década de este siglo. Era un centrocampista que podía jugar indistintamente por las dos bandas, como por el centro, pero normalmente donde mejor se desenvolvía era en la banda derecha. Tenía una clase descomunal para irse por habilidad de los contrarios. Tenía un guante en su pierna derecha, con la que ponía centros medidos y era un especialista en los tiros libres (donde metía auténticos golazos con una facilidad abismal) y en los saques de esquina. Jugaba siempre bien, eligiendo siempre la mejor opción y tenía gran capacidad de liderazgo. Le llamaban el "Brasileño Blanco", por el enorme talento que tenía en sus botas. Un jugadorazo. 

Nacido y criado en Jena (República Democrática Alemana, la comunista), jugaría en las categorías inferiores del equipo de su ciudad, el Carl Zeiss Jena. En 1991 daría el salto al primer equipo, pero ya su ciudad y su equipo pertenecían a Alemania, porque un año antes la República Federal Alemana y la República Democrática Alemana, es decir, Alemania Occidental (la capitalista) y Alemania Oriental (la comunista) se habían reunificado en una sola nación. Jugaría allí siete temporadas, en la Bundesliga 2, llamando la atención de la Bundesliga. En 1998 ficharía por el Eintracht de Frankfurt. Allí jugaría una temporada, llamando la atención de equipos mas grandes.

Ficharía por el Bayer Leverkusen en 1999. En el conjunto de la farmacéutica Bayer jugaría diez temporadas, convirtiéndose en una de las grandes estrellas del conjunto de la aspirina y uno de los mejores jugadores de Alemania. Al principio sería suplente de la mano del técnico, Christoph Daumm y jugaría al lado de jugadores como Emerson, Nowotny, Robert Kovac, Kirsten y Paulo Rink. Quedaría segundo en la Bundesliga del 2000.

Pero en la temporada 2001-2002 todo cambiaría, ya que con la llegada del técnico Klaus Toppmöller, llevaría al equipo de Leverkusen a lo mas alto. Pondría a Schneider como titular indiscutible y es cuando con 28 años de edad, por fin triunfaría en el fútbol, convirtiéndose en una gran estrella del fútbol alemán. Con jugadores como Ballack, Lucio, Ze Roberto, Ramelow, Basturk, Placente, Neuville, Berbatov, Butt, Brdaric, Kirsten, Nowotny y el propio Schneider, conseguirían llegar a las finales de todas las competiciones, pero las perderían todas. Subcampeón de la Bundesliga, subcampeón de la Pokal (Copa de Alemania) y finalista en la Champions League, en la que perdería frente al Real Madrid, con el famoso golazo de Zidane. Eso significaría la marcha de dos de sus grandes estrellas, Ze Roberto y Ballack y a los pocos años, la descomposición total del equipo. 

Pero Schneider seguiría al pie del cañón y se convertiría en el gran líder y capitán del equipo de la aspirina. El equipo jamás volvería a ser un grande de Alemania, pero si seguiría clasificándose para competiciones europeas. Schneider a los 33 años, empezó a tener problemas de espalda, que le hicieron perderse muchos partidos en sus dos últimas campañas. Se retiraría del fútbol en 2009, a la edad de 35 años, convirtiéndose en uno de las grandes leyendas del Bayer Leverkusen.

Con la selección alemana jugaría el Mundial de 2002, en el que la Mannschaft quedaría segunda, tras perder en la final ante Brasil. Schneider fue uno de los mejores jugadores de su equipo y de todo el torneo. La Eurocopa de 2004, en el que los germanos quedarían eliminados en primera fase, en el grupo de la muerte, en el que estaban Países Bajos y República Checa. Y su último torneo sería el Mundial de 2006, en el que los teutones llegarían a la semifinal, en la que perderían contra Italia, que sería campeona del torneo. 

Schneider un jugadorazo, que quizás no tuvo el reconocimiento que debería, ya que el éxito le vino a partir de los 28 años, pero que fue uno de los mejores jugadores alemanes de principios de este siglo, sin duda alguna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario