Les voy a hablar de uno de los mejores jugadores de la historia de Colombia, Faustino Asprilla.
Era un indisciplinado, teniendo altercados con entrenadores y compañeros de equipo. Llegó hasta lesionarse en el pie, tras pegar una patada al bus, tras estar borracho. Derrochaba su dinero en coches de lujo, fiestas con alcohol y drogas, casinos y hasta en armas de fuego, llegando a disparar en varias ocasiones en discotecas, cuando iba con una melopea impresionante. Ha sido arrestado varias veces, por todos los altercados que organiza estando borracho y por sus carreras a toda velocidad, con los deportivos de lujo. Afortunadamente, todavía no ha matado a nadie cuando dispara sus pistolas. Vamos, todo un pieza.
Asprilla era un segundo delantero, con un talento espectacular, para regatearse a los contrarios en velocidad, con una habilidad pasmosa, haciéndolo parecer fácil. No tenía demasiado gol, pero daba igual, ya que participaba mucho en el juego, yéndose a las bandas para iniciar sus arrancadas al área y chutar a portería o dar asistencias a sus compañeros. Te podía dejar tirado en uno de sus regates en seco. Un jugadorazo.
Asprilla empezó jugando en su país, en el Cúcuta Deportivo en 1988. Allí jugaría una temporada, en la que llamaría la atención de uno de los grandes de Colombia, el Atlético Nacional, que lo ficharía en 1989. Allí jugaría tres temporadas, llamando la atención del calcio italiano. Ficharía por el Parma en 1992. En el conjunto parmesano jugaría tres temporadas y media a un grandísimo nivel. Estos serían los mejores años de su carrera, que le convertirían en una de las grandes estrellas de la Serie A italiana. Formaría una pareja maravillosa con Gianfranco Zola. De la mano del entrenador Nevio Scala, conseguiría la Recopa de Europa en 1993 y la Copa de la Uefa en 1995. Pero aunque triunfara en el campo y todo fuera de maravilla, las salidas nocturnas y la indisciplina del "Tino", acabarían con la paciencia de Nevio Scala. Una acalorada discusión entre los dos, acabó con el traspaso de Asprilla en enero de 1996, al Newcastle.
En las urracas jugaría dos años, en los que tendría actuaciones individuales maravillosas, mezclados con desplantes, como no ir a los entrenamientos o aparecer totalmente borracho al entreno. Esto hartaría también al Newcastle, que se desharía de él, volviendo en enero de 1998, al Parma. Pero entre el pésimo estado de forma por el alcohol y otras sustancias y que tuvo una lesión grave, ya jamás se volvería a ver al gran Asprilla. En 1999 abandonaría el Parma, casi sin haber jugado. Entre 1999 y 2004, deambularía por equipos como el Palmeiras y el Fluminense de Brasil, el Atlante de México, el Universidad de Chile, el Estudiantes de la Plata de Argentina y el Cortulúa de Colombia, retirándose en este último,a la edad de 35 años.
Con la selección colombiana jugaría la Copa América de 1993, en la que los cafeteros quedarían en tercera posición. El Mundial de 1994, en el que se eliminarían en primera ronda. La Copa América de 1995, en la que quedaría en tercer lugar. Y su último torneo fue el Mundial de 1998, en el que se eliminarían en primera fase.
Asprilla un jugadorazo, que pudo ser de los mejores del mundo, pero no le dio la gana, ya que a el lo único que le gusta es el alcohol, las mujeres, el juego, las armas y los caballos (los animales, no la droga, aunque también). Hoy en día está muy desmejorado, por las drogas y el alcohol. Vaya personaje, para dar de comer a parte.

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