Les voy a hablar de uno de los mejores delanteros de todos los tiempos, Gerd "Torpedo" Müller.
Gerd Müller fue un maravilloso futbolista alemán, de los años 60 y 70. Es uno de los mejores jugadores de la historia de Alemania. Pero no sólo eso, si no que se puede decir alto y claro, que es uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Ganador del balón de oro de 1970. También es uno de los mayores goleadores de todos los tiempos.
Era un delantero centro, de estatura baja, ya que media 1,76 m, pero con un tren inferior muy musculoso. Era un cazagoles infalible, moviéndose sin parar en busca del gol, buscando algún pase de sus compañeros para rematar a portería, o buscar el fallo del defensa o el portero, y taladrar las redes contrarias. Si aparecía por el área, siempre sabías que el balón iba a acabar en la red. Le apodaban "Torpedo", porque bombardeaba con sus goles las mallas de la portería.
Quedó para la leyenda que Müller, sólo era un cazagoles, sin técnica y que sólo sabía marcar goles. Pero no solo hacía eso, si no que también se solía encargar (sobre todo en el Bayern), en muchos partidos, de bajar al centro del campo a elaborar las jugadas y trabajar para el equipo. Era un delantero centro completísimo, una maravilla de jugador.
Empezó jugando en 1963, en el 1861 Nördlingen. Allí jugaría una temporada, marcando tal cantidad de goles, que fue fichado por el Bayern Munich en 1964. En el conjunto bávaro se convertiría en una de sus jóvenes estrellas, junto a Beckenbauer y Maier. Con esos jugadores ganarían la Liga Regional de 1965. Al año siguiente vivirían la creación de la Bundesliga. Ganarían la Bundesliga de 1969 y la Pokal de 1966, 1967 y 1969 y sobre todo la Recopa de Europa en 1967.
Con la llegada al equipo de Breitner y Hoeness, los bávaros iniciarían la mejor época de toda su historia. Ganarían tres Bundesligas consecutivas, en 1972, 1973 y 1974 y la Pokal de 1971. Pero sobre todo ganarían tres Copas de Europa consecutivas, en 1974, 1975 y 1976.
Tras ganarlo todo con el equipo muniqués y meter todos los años, 20, 30 y hasta 40 goles por temporada y ser uno de los mejores jugadores del mundo, se marcharía a probar suerte a la NASL, de Estados Unidos. Ficharía por el Fort Lauderdale Strikers en 1979. Allí jugaría tres temporadas a buen nivel, retirándose en 1981, a la edad de 35 años.
En la selección de la RFA (República Federal Alemana, la Alemania occidental), jugaría el Mundial de 1970, en el que la Mannschaft quedaría en tercera posición, tras ganar la final de consolación a Uruguay. Los teutones perderían en semifinales contra Italia, en lo que se conoce hoy en día, como "el partido del siglo". La Eurocopa de 1972, en la que los germanos serían campeones. Y su último torneo sería el Mundial de 1974, en el que quedarían campeones. Esa RFA, era un equipo maravilloso, entrenado por Helmut Schön y con jugadores de la talla de Maier, Beckenbauer, Vogts, Schwarzenbeck, Breitner, Overath, Hoeness, Bonhof y el propio Müller. Y en el banquillo gente como Heynckes y Netzer.
Gerd Müller, tras retirarse del fútbol, entró en depresión, porque no soportó la vida fuera del fútbol y se dio a la bebida. Por suerte para el, amigos suyos como Beckenbauer, Breitner y algún ex compañero suyo en el Bayern, le convencieron para que entrara en una clínica de desintoxicación. Una vez recuperado de su adicción al alcohol, fue contratado a principios de los años 90, por el propio Beckenbauer, Hoeness y Rummenige, que eran los nuevos presidentes y directivos del equipo de Baviera, para que entrenara a las categorías inferiores.
En octubre de 2015, desgraciadamente le fue diagnosticado alzheimer, pero ya llevaba unos años así, ya que una vez estuvo caminando sin rumbo fijo y desorientado, porque no se acordaba donde vivía. Es una pena que haya acabado así, pero por eso, no hay que olvidar su maravilloso legado como futbolista, siendo uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

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