domingo, 25 de septiembre de 2016

DENIS LAW, EL GENIO ESCOCÉS




Les voy a hablar de uno de las mayores leyendas del Manchester United, Denis Law.

Denis Law no es solo uno de los mejores jugadores de la historia del Manchester United, si no que es el mejor jugador escocés de todos los tiempos y también uno de los mejores jugadores británicos de la historia. Fue de los mejores futbolistas de los años 60, llegando a ganar el balón de oro en 1964. Lo curioso de su carrera, es que los mejores años de su vida futbolística, fueron en su juventud. No le sentó bien la madurez.

Era un segundo delantero, con un talento espectacular. Tenía habilidad para regatearse a todos los contrarios. Una velocidad notable, pero sobre todo su arrancada y su frenada eran impresionantes, También tenía una gran visión de juego, dando grandes asistencias a sus compañeros. Se movía por todo el frente de ataque, e incluso participaba en la elaboración de juego. Era diestro, pero tenía muy buen manejo de la pierna izquierda. Pese a medir 1,75 m de altura, no se amilanaba ante nadie, para rematar de cabeza, marcando muchos goles de esa forma. Y por supuesto tenía un gran olfato goleador. Un delantero maravilloso y completísimo. Daba gusto verle jugar. Solo tenía un defecto, su fortísimo carácter (como buen escocés), que le hacía perder los papeles muchas veces, metiéndose en broncas con los contrarios y los árbitros y ser expulsado.

Pese a ser escocés, nunca jugó en ningún equipo de su tierra. Con 15 años le hizo una prueba el Huddersfield Town de Inglaterra y su juego convenció al equipo que jugaba en la segunda división, fichándolo en 1955. Law debutaría en 1956, a la edad de 16 años. Allí jugaría cuatro temporadas, siendo fichado por el Manchester City en marzo de 1960, por 55000 libras, récord de la época.

En los sky blues jugaría una temporada y media, a muy buen nivel, llamando la atención de la liga mas rica de los años 60, la Serie A italiana. Lo ficharía el Torino en 1961, por 115000 libras. En Turín jugaría una temporada, pero no se adaptaría ni al fútbol defensivo, tan de moda en la Italia de los 60, como al estilo de vida italiano. Así que Matt Busby no desperdició la ocasión y se lo llevó al Manchester United en 1962, por el mismo dinero que había pagado el Torino, al gran rival del United, el City. Esas 115000 libras fueron un récord en aquella época. Tras ser el jugador, junto a Greaves, que mas dinero movió en traspasos, en esos años en el fútbol británico, se asentaría en el Manchester United.

Law jugaría en los red devils durante 11 temporadas, siendo una de las grandes estrellas del equipo, junto a Bobby Charlton y George Best, formando la Hole Trinity (Santísima Trinidad). Los tres ganarían el balón de oro. Ganaría la Football League de 1965 y 1967, la FA Cup de 1963, pero sobre todo la Copa de Europa de 1968. Tras ganarlo todo, empezó la decadencia del Manchester United, porque sus tres grandes estrellas, ya no eran los mismos. Bobby Charlton ya era veterano, en la cuesta abajo de su carrera; Denis Law, tuvo algunas lesiones, pero además no era el mismo que en sus años de juventud; y George Best, por lo que todo el mundo sabe, por las juergas y los excesos, que destrozaron su carrera. Así que el United dejó de ser un equipo grande, para convertirse en un equipo de mitad de tabla.

Law decidió dejar el equipo e irse, al gran rival, en el que ya había jugado una temporada, el Manchester City en 1973. Jugaría una temporada allí. El destino le jugaría una mala pasada. Último partido del año, y encima el derbi de Manchester. El Manchester United lucha por no descender a la Second Division. ¿Que ocurre? Pues que el Manchester City gana ese partido, condenando a su máximo rival al descenso. Y el que marca el gol, no es otro, que la gran leyenda del United, Denis Law, que destrozado por lo que acaba de ocurrir, pide el cambio después de meter el gol, porque está hundido y para no ver como sus compañeros celebran el descenso de su United. Tras ese partido, Law no volvería a jugar al fútbol, retirándose en 1974, a la edad de 34 años.

Con la selección escocesa no lograría clasificar nunca, para Mundiales o Eurocopas, pero el destino le concedió un regalo. Después del amargo trago de descender a su United, pudo resarcirse clasificando a los escoceses, para el Mundial de 1974. Obviamente se eliminaron en primera fase, en un grupo que estaban Brasil y Yugoslavia.

A Law le gustaba provocar a los contrarios, siempre metiéndose en broncas con los contrarios. Nos quedaremos con lo maravilloso futbolista que fue, de esos por los que se paga una entrada para verlos. Clase en estado puro. Un jugadorazo.  

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