jueves, 26 de enero de 2017

TOSTAO, SI NO LLEGA A SER POR EL OJO...





Les voy a hablar de uno de los mejores jugadores de la historia de Brasil, Eduardo Gonçalves de Andrade, alias Tostao.

Tostao fue un futbolista brasileño de los años 60 y la primera mitad de la década de los 70. Tostao es una de las mayores leyendas de la historia de Brasil, que aunque se retirara con sólo 26 años, por culpa del desprendimiento de retina en su ojo izquierdo, tuvo una carrera de nueve años. Todo esto le hizo convertirse en legendario, pero es que además era un jugadorazo. 

Podía jugar tanto de mediapunta, como de segundo punta. Tenía una clase descomunal para regatear a los contrarios, haciendo magia cada vez que tocaba el balón y una elegancia sublime para conducir el balón. Se movía por todo el campo, para estar en contacto con el balón constantemente. Aunque fuera un jugador ofensivo, se puede decir que también era un creador de juego, ya que movía el balón a su antojo, dando unas asistencias maravillosas al jugador que viera desmarcado. Pero también marcaba goles, función que se les supone a los delanteros. Pero es que Tostao no era un delantero al uso, ya que aunque le hicieran jugar de ello, era mas bien un centrocampista. Su defecto, si es que se puede considerar como tal, es que era zurdo cerrado. Pero !vaya zurdo!

Jugaría toda su carrera en Brasil. Empezaría jugando en el Cruzeiro en 1963, con sólo 17 años de edad. En el conjunto mas importante de Belo Horizonte, jugaría siete temporadas, convirtiéndose en una leyenda no sólo de su club, sino de todo Brasil. Ganaría la Serie A brasileña en 1966 y el Campeonato Mineiro (uno de los múltiples campeonatos regionales, que se celebran en Brasil) en 1965, 1966, 1967, 1968 y 1969

Pero tras el éxito de convertirse en una de las grandes estrellas de su país, vino la desgracia. En septiembre de 1969, recibió un balonazo en su ojo izquierdo, que le produjo desprendimiento de retina. Le operaron del ojo y estuvo seis meses de baja. Todo el mundo daba por hecho, que Tostao no volvería a jugar al fútbol, pero milagrosamente pudo jugar hasta el Mundial de 1970.

En 1972 dejó su Cruzeiro del alma, en el que se había convertido en leyenda, para fichar por el Vasco de Gama. En uno de los muchos clubes de Rio de Janeiro, jugaría solo una temporada, ya que recayó del desprendimiento de retina, viéndose forzado a retirarse del fútbol en 1973, con tan sólo 26 años de edad. Y se vio forzado a la retirada, porque el mismo doctor que le había operado, le dijo que si recibía un golpe en el ojo, podía perder la vista en dicho ojo. 

Con la selección brasileña jugaría el Mundial de 1966, en el que la verde amarella se eliminaría en primera fase, en un grupo en el que estaban la Portugal de Eusebio, Simoes y Coluna; y la Hungría de Florian Albert. No fue un fracaso, ya que Portugal y Hungría eran dos grandes selecciones, pero si una decepción, porque en la canarinha estaban jugadores de la talla de PeléGarrincha, Djalma Santos, Gerson, Jairzinho y el propio Tostao. Y su último torneo sería el Mundial de 1970, ya sin Garrincha, ni Djalma Santos, pero con la entrada de Carlos Alberto y Rivelino. Fue un equipo maravilloso, que se proclamó campeón, con un fútbol maravilloso de toque y ofensivo, comandado por los "Cinco dieces" (Pelé, Gerson, Rivelino, Jairzinho y el propio Tostao) y entrenado por Mario Zagallo. Uno de las mejores selecciones de todos los tiempos.

Curiosidades sobre Tostao:

Tras estar ya recuperado milagrosamente para el Mundial de 1970, al bueno de Tostao, no se le ocurrió otra cosa, que en lugar de guardar reposo mientras estaba de baja y cuidar su ojo izquierdo, irse a Disneyland, el de California (hago esta reseña, porque el mas conocido es el de Orlando, pero el de California es el mas antiguo) y montarse en una montaña rusa. Afortunadamente para él y para Brasil, todo quedó en una loca anécdota.

Al ganar el Mundial de 1970, Tostao regaló su medalla de campeón, al doctor que le había operado del ojo, como agradecimiento. 

Tras su retirada, estudio medicina en la universidad y se especializó en oftalmología, debido al problema que tuvo en su ojo, que le hizo dejar el balompié. Llegaría a trabajar como médico.

En 1994 volvió al mundo del fútbol, como comentarista en televisión y escritor en diversos periódicos, en los que hacía varios artículos.

Tostao un jugador magnífico, que hacía maravillas con el balón en su zurda. Un jugador de leyenda, que se tuvo que retirar con la mitad de su carrera por jugar. El avance de la tecnología y la medicina, le hubiera permitido jugar hoy en día, ya que se hubiera puesto las gafas que por ejemplo, llevaba Edgar Davids. Una gran pena, pero aún y todo, quedó en el recuerdo para siempre.

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