Les voy a hablar de uno de los mejores defensas que ha dado Alemania, Andreas Brehme.
Brehme fue un fenomenal futbolista alemán, de los años 80 y 90. Era un lateral que podía jugar indistintamente por la derecha, como por la izquierda, ya que era ambidiestro. Pero donde mejor rendía era en la banda izquierda. Era bueno defensivamente, pero en lo que mas destacaba era en el apartado ofensivo. Era un auténtico puñal por la banda, donde subía y bajaba constantemente durante los 90 minutos. Regateaba a los contrarios con habilidad y potencia, yéndose hacia el exterior donde centraba maravillosamente, o hacia portería para chutar desde lejos. También era un experto lanzador de penaltis, donde pese a ser ambidiestro, los tiraba siempre con su pierna derecha. Fue uno de los mejores laterales del mundo a finales de los años 80. Quedaría en tercera posición, en el Balón de Oro de 1990. Un jugadorazo.
Empezó jugando en el modestísimo equipo semi amateur, de su ciudad, Hamburgo, el HSV Barmbek-Uhlenhorst, en 1978. Allí jugaría dos temporadas, fichando por el Saarbrücken en 1980. Allí jugaría una temporada, donde llamaría la atención del Kaiserslautern, que lo ficharía en 1981. Allí jugaría cinco temporadas, en las que llamaría la atención del club mas grande y poderoso de Alemania, el Bayern Munich en 1986. En el conjunto bávaro jugaría dos maravillosas temporadas, al lado de jugadores de la talla de Matthäus y Pfaff. En el conjunto muniqués ganaría la Bundesliga de 1987 y llegaría a la final de la Copa de Europa del mismo año, en la que perdería frente al Oporto de Futre.
Su gran nivel en el Bayern, llamaría la atención de la Serie A italiana, que era la mejor liga del mundo, por aquella época. Ficharía por el Inter de Milán en 1988, junto a su compañero en el conjunto bávaro, Matthäus. En el conjunto neroazzurro jugaría cuatro maravillosas temporadas. De la mano de Giovanni Trapattoni y con jugadores como Matthäus, Klinsmann, Zenga, Bergomi, Serena, Berti y el propio Brehme. Ganaría el Scudetto de 1989 y la Copa de la Uefa de 1991. Tras disfrutar de sus mejores años como futbolista en el Inter de Milán, dejaría el calcio y probaría suerte en la Liga española.
Ficharía por el Zaragoza en 1992, pero su estancia en el conjunto maño, no sería como el esperaba. Aunque fuera titular, no rendiría como antaño. Tampoco se adaptó a la ciudad, volviendo a su país, donde ficharía por el Kaiserslautern en 1993. Jugaría cinco temporadas a buen nivel, donde ganaría la Pokal de 1996. Descendería a la Bundesliga 2 en 1996, pero en un año volvería a jugar en la máxima categoría. Conseguiría un milagro, ganar la Bundesliga en 1998, siendo un recién ascendido, pero no jugaría mucho esa temporada, retirándose esa misma temporada, a la edad de 37 años.
Con la selección de la RFA (República Federal Alemana) jugaría el Mundial de 1986, en el que serían segundos, tras perder en la final, ante la Argentina de Maradona. En ese torneo Brehme jugaría de lateral derecho, porque el titular en la banda izquierda era Briegel. Tras ese torneo, dejarían la Mannschaft, jugadores míticos como Rummenigge, Schumacher, Briegel y Magath. Para la Eurocopa de 1988, entrarían gente como Illgner, Klinsmann, Thon, Kohler, que se unirían a los Matthäus, Völler, Littbarski y el propio Brehme. Los germanos llegarían a las semifinales, donde perderían frente a los Países Bajos, que serían los ganadores del torneo. Para el Mundial de 1990, a la grandísima generación mencionada anteriormente, se unirían Reuter, Hässler, Andy Möller y Riedle. Quedarían campeones, tras tomarse la revancha, ganando en la final a la Argentina de Maradona.
Tras la reunificación de la RFA (República Federal Alemana) y la RDA (República Democrática Alemana), se unirían al maravilloso equipo, gente como Sammer, que había jugado en la RDA. También se uniría al equipo Effenberg. Jugarían la Eurocopa de 1992, en la que los teutones quedarían segundos, tras perder sorprendentemente contra la revelación Dinamarca, de Schmeichel y Brian Laudrup. Y su último torneo sería el Mundial de 1994, en el que la Mannschaft llegaría a los cuartos de final, donde caería frente a Bulgaria. En ese torneo Brehme, alternaría la titularidad con el banquillo.
Brehme, un jugador maravilloso, pero que después de dejar el fútbol, dilapidaría su fortuna sin cabeza alguna, con lo cual acabó arruinado. Beckenbauer le ayudaría a buscar trabajo y gracias a eso, ha podido levantar cabeza. Esperemos que le dure.

fiiiiih
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