sábado, 3 de septiembre de 2016

PAOLO MONTERO, EL BALÓN PASARÁ PERO EL FUTBOLISTA NO




Les presento a uno de los jugadores más sucios que han jugado en la Juventus, el uruguayo Paolo Montero.

Montero fue un fenomenal jugador, pero su gran defecto era la violencia en el campo. Todavía tiene vigente el récord de expulsiones en la Serie A italiana, con 12 tarjetas rojas. Además, no se arrepiente en absoluto de las patadas. Muchas de esas patadas, reconoció, que las daba por gusto. Como muestra la foto, buscaba sus víctimas y actuaba. Más te vale que no pasaras a su lado, porque ibas a salir como mínimo, con un cardenal.

Olvidándonos de su faceta agresiva, si es que es posible, Montero fue un fenomenal defensa central, aunque en alguna ocasión podía jugar de lateral izquierdo. Uno de los mejores centrales de los años 90, ya que a su buen hacer defensivo, unía su capacidad de liderazgo, convirtiéndose en el auténtico cacique de la defensa.

Empezó jugando en uno de los mejores equipos de su país, el Peñarol, en 1990. En el otro equipo de la capital Montevideo, jugaría dos temporadas, llamando la atención del Atalanta italiano, que lo ficharía en 1992.

En el conjunto de Bergamo jugaría cuatro temporadas, consagrándose en el calcio y siendo fichado, por uno de los equipos históricos del país transalpino, la Juventus, en 1996.

En Turín se haría un fijo, en la defensa que había montado el técnico Marcello Lippi. La Vecchia Signora era el mejor equipo italiano por aquella época y uno de los mejores equipos del mundo. Con los bianconeros jugaría nueve temporadas, en las que ganó cuatro Scudettos en 1997, 1998, 2002 y 2003. Pero lo que no pudo ganar nunca es (a parte de la Coppa), la Liga de Campeones. Y eso que se quedó con la miel en los labios, ya que hasta en tres ocasiones jugó la final. En 1997 la perdió contra el Borussia Dortmund, en 1998 contra el Real Madrid y en el 2003 contra el Milan.

Tras haber sido el jefe de la defensa juventina y haber sido uno de los mejores defensas que se recuerdan allí, se marchó al San Lorenzo argentino en 2005, ya que tenía por aquel entonces 33 años de edad. Allí casi ni jugaría por las lesiones, volviendo a su Peñarol amado en 2006 y retirándose del fútbol en 2007, con 35 años de edad.

Con la selección charrúa no hizo nada, ya que pese a jugar muchos partidos, no logró clasificar a su equipo para los Mundiales de 1998, 2002 ni 2006.

Montero aunque fuera un fenomenal central, será recordado siempre por su juego violento. 


2 comentarios:

  1. Buen log pero corrección a algunas cositas as. El no pateaban por gusto solo a Totti, el mismo lo reconoció, a la vez que reconoció que jugaba muy duro sin intencion de lastimar pero si de intimidar que es diferente .Lo que pasa que con esa cara de Loco y como se tiraba al piso daba miedo , se tiraba durísimo pero creo que nunca rompió a nadie. El mismo dice que jugaba duro pero no como en la época de su papá donde eran asesinos, ósea que imaginemos la época del papa. Otra corrección es que con Uruguay si fue a Corea Japón quedo fuera en primera ronda pero si fue . Donde no fue fue
    y a Alemania donde quedo fuera con Australia en penales .GanoCopa América con Uruguay en el 95.

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